Hoy quiero sonreír, no necesito motivos para hacerlo, lo merezco después de tanto haber llorado. Aprendí que nadie le pertenece a nadie. Y que las personas van llegando a tu vida, por algo, siempre por algo. Aprendí que el premio por actuar de corazón no es lo que obtienes, si no lo que sientes.
Los momentos mas seguros de la vida siempre serán los inesperados, de eso no cabe duda alguna, y llegan sin aviso, simplemente llegan, y solo nos queda afrontarlos. Siempre habrá momentos en que nos sentimos más perdidos que nunca, sin motivación y sin ningún camino por seguir, pero esto es el principio de un encuentro. La paciencia es la mejor respuesta ante cualquier pregunta, ante cualquier incógnita.
Y por estar atentos en otras situaciones que ocupan por completo nuestra mente, dejamos pasar algo que en realidad vale la pena, y que constantemente pasa inadvertida: la vida.
Ser feliz no es una obligación, ni una meta, simplemente es un estado de animo, pero facilita las cosas de una manera sencilla. Tenemos miedo de esperar lo mejor y no recibirlo, pero ¿Sufre más aquél que espera siempre que aquél que nunca esperó a nada? La mejor forma de averígualo es experimentando.
A veces es mejor dejar de buscar, pues cuando algo nos pertenece, solito llegará. El mundo es un inmenso lugar que se vuelve chiquito cuando por fin encuentras lo que buscabas.
No está ausente el que se va, sólo el que se olvida. Ver hacia delante o ver hacia atrás no importa, si sabes a donde vas. El orden no altera el producto. Tomate tu tiempo, sana las heridas, continua, la vida no espera a nadie. Si no encuentras la salida, lo siento, debes dejar de buscar, pues nunca la hallaras, pero puedes aprender a vivir con ello, no hay que temerle a lo que no conocemos ni a lo que aparentamos conocer, no saber es parte del misterio de la vida, es lo bonito, lo interesante. Si eres dueño de algo, es de ti mismo, de tu destino, de tu futuro. La vida esta echa de grandes momentos y de pequeñas decisiones que dan un giro a cada etapa. Después de cada caída viene un nuevo comienzo. Cierra capítulos. En la vida no podemos ensayar lo que haremos, pero como en teatro, sea como sea, la función debe continuar.
;kmg єїэ
No hay comentarios:
Publicar un comentario